Ecología

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sábado, 30 de enero de 2021

ESPAÑA, GIBRALTAR Y EL COVID

 Autor: Arturo Estébanez

El gobierno de la Gran Bretaña anunciaba hace poco más de un mes y medio que había detectado en su territorio una nueva cepa de coronavirus mucho más contagiosa y que hoy es popularmente conocida como "la cepa británica". Mientras que de una forma rápida y eficiente algunos estados europeos como el holandés, sin duda con la intención de salvaguardar la salud de sus ciudadanos, cerraron inmediatamente sus aeropuertos a los vuelos procedentes de las Islas Británicas; el gobierno español demoraba tomar tan elemental medida a que se tomase en el seno de la Unión Europea para, finalmente, tomarla tres días más tarde de que la hubiera adoptado el primero de los estados de nuestro entorno.


Veinte días después de que el Gobierno PSOE-PODEMOS adoptase, el 21 de diciembre de 2020, la decisión de cerrar los aeropuertos a los vuelos británicos, el Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias, doctor Fernando Simón, manifestaba, el 11 de enero de 2021, que la cepa británica "solo tendría un impacto marginal" en nuestro país, para terminar reconociendo, el 21 de enero de 2021, que se esperaba que dicha nueva cepa de coronavirus fuera "una cepa dominante, aproximadamente, para mediados del mes de marzo".


Lo cierto es que en el momento en que los británicos anunciaron la aparición de la "Cepa Británica", el gobierno español estaba negociando con Gibraltar el tratamiento que iba a tener la frontera entre la colonia inglesa y España tras la finalización del periodo transitorio del Brexit previsto para el 31 de diciembre de 2021 habiéndose llegado a un acuerdo, precisamente el día 11 de enero de 2021, por el cual el Peñón de Gibraltar se unirá al territorio Schengen, se derribará la verja que marca la frontera y existirá libre circulación entre España y el territorio ocupado por la Gran Bretaña pudiéndose entrar y salir de dicho territorio sin necesidad de pasaporte dejando el control de entrada en la península por el puerto y el aeropuerto de Gibraltar a las autoridades gibraltareñas quienes, curiosamente, sí pedirán pasaporte para entrar en Gibraltar a los ciudadanos procedentes de las Islas Británicas.


Ahora bien, este acuerdo resulta gravemente perjudicial para los ciudadanos y los intereses españoles por varios motivos: en primer lugar porque el Estado Español está elevando a rango de estado a una entidad que no es más que una colonia dependiente de otro estado que es el Reino Unido de la Gran Bretaña por lo que está desistiendo tácitamente de la reclamación de la soberanía de un territorio ilegal e ilegítimamente ocupado por una potencia extranjera y, en segundo lugar, porque considerando que la economía gibraltareña se basa en actividades tan "honorables", "honradas" y rentables como el contrabando, la creación de sociedades "offshore" y el juego "on line", pensar que ese acuerdo va a ser respetado escrupulosamente por las autoridades que ocupan y administran el territorio gibraltareño, es simplemente.... ¡¡¡Creer en los Reyes Magos!!! (1).


De momento, este acuerdo ya está reportando sus frutos negativos para la población española de la provincia de Cádiz porque mientras España cerraba sus aeropuertos a los vuelos procedentes de Gran Bretaña, éstos seguían aterrizando libremente en el territorio ocupado de Gibraltar lo que ha provocado que, unido a la libre movilidad de la población gibraltareña por todo el Campo de Gibraltar, la "Cepa Británica" del Coronavirus haya entrado en nuestro país antes de lo esperado y que los casos de contagios en la ciudad fronteriza de La Línea de la Concepción, población de 62.940 habitantes, se haya disparado a más de cinco mil desde el uno de enero.


Otra consecuencia negativa del acuerdo alcanzado por el gobierno español y las autoridades que ocupan Gibraltar, se verá a medio plazo, y será cuando la población de la colonia británica, la cual asciende a casi 34.000 habitantes, empiece, sin generar ingresos a la hacienda pública española y andaluza, a utilizar los servicios sanitarios y asistenciales existentes en la provincia de Cádiz y, especialmente, en el Campo de Gibraltar lo que llevará irremediablemente a la saturación y degradación de los mismos.


Este acuerdo, que el gobierno de coalición PSOE-PODEMOS quiere vender como un éxito y del que solo pueden sentirse orgullosos los ciudadanos británicos, no es más que otro fracaso de la diplomacia española que ha hecho renuncia de sus derechos y reivindicaciones históricas y legítimas al no situar cualquier tipo de conversación sobre la cuestión gibraltareña dentro del marco impuesto por el Tratado de Utrecht y las distintas resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Gibraltar. Una vez más, el gobierno español persiste en una política exterior claudicante mientras que la "patriótica" oposición integrada por el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, guardan un vergonzoso y vergonzante silencio aunque, desde luego, al igual que no se puede esperar que un olmo nos proporcione peras no se podía esperar otra cosa de gentes cuya baba se les cae mientras se postran de rodillas ante la figura de Margaret Thatcher.













(1) Las autoridades británicas del Peñón nos han obsequiado, en no pocas ocasiones, con imágenes tan amistosas y generadoras de confianza como las de sus patrulleras entorpeciendo la persecución de las planeadoras de contrabandistas por parte de la Guardia Civil. ¿Y con esta clase de gente hemos llegado a algún tipo de acuerdo?


lunes, 25 de enero de 2021

EL INÚTIL ESTADO DE ALARMA, O EL ESTADO DE ALARMA DE LOS INÚTILES

 

pretendiendo salvar vidas sin perjudicar a la economía, han conseguido destruir la economía sin salvar vidas”


Autor: Arturo Estábanez


Hace unos meses denunciábamos "la defunción del Régimen de 1978" cuando el Gobierno de Coalición PSOE-PODEMOS obtenía del Congreso de los Diputados la prórroga del "Estado de Alarma" decretado por el Real Decreto 926/202 de 25 de octubre hasta el 9 de mayo de 2021, porque entendíamos, y entendemos, que conforme a la vigente legalidad constitucional, tal estado, no podía durar más de quince días prorrogables sucesivamente por periodos quincenales, previa autorización del Congreso de los Diputados debiendo estar constantemente sometido al control del parlamento; todo ello conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica 4/1981 de 1 de Junio reguladora de los estados de alarma, excepción y sitio. Además, esta medida de prorrogarlo quincenalmente resulta de lo más lógica considerando que estando previsto el "estado de alarma" para circunstancias excepcionales, tales circunstancias siempre son cambiantes y ello conlleva a que el contenido del estado de alarma pueda ser también cambiante y flexible.


Pasados casi tres meses desde que se instaurase el "estado de alarma" el 25 de octubre de 2020, el Gobierno no solo no ha acudido en ningún momento al Parlamento a rendir cuentas de la gestión del mismo, privando al Congreso de los Diputados, al parecer con cierta complacencia de éste por su pasividad, de su función legal de control y evolución del estado de alarma, sino que además ha delegado su aplicación en las Comunidades Autónomas lo cual es manifiestamente ilegal ya que conforme el artículo 7 de la Ley Orgánica 4/1981 de 1 de Junio "A los efectos del estado de alarma la Autoridad competente será el Gobierno o, por delegación de éste, el Presidente de la Comunidad Autónoma cuando la declaración afecte exclusivamente a todo o parte del territorio de una Comunidad"; como el estado de alarma decretado el 25 de Octubre de 2020 alcanza a todo el territorio nacional la única autoridad para aplicar el mismo es el gobierno, no cabiendo su delegación en los presidentes autonómicos.


Dejando a un lado la legalidad o ilegalidad del vigente estado de alarma y la cuestión de si las medidas restrictivas del derecho de reunión que se están adoptando puedan tener cabida en él, o solamente en los estados de excepción o sitio, lo que a estas alturas deberíamos plantearnos es si este estado de alarma está dando resultados positivos o no.


Si el objetivo del Estado de Alarma cuando se prorrogó su vigencia, el 29 de octubre pasado, era evitar la expansión de la pandemia y doblar la curva de contagios cuya tasa de incidencia acumulada a catorce días se encontraba ese mismo día en 468 casos por cada cien mil habitantes, resulta evidente que no se ha logrado pues, a fecha 14 de enero de 2021, nos encontramos con una tasa de incidencia acumulada a catorce días de 482 casos por cada cien mil habitantes, es decir, mayor a la existente en el momento de decretarse el estado de alarma. Así pues, las medidas adoptadas, que han consistido en limitar la circulación de los ciudadanos a determinadas horas del día y en un supuesto cierre perimetral de determinados municipios y Comunidades Autónomas, no han dado el resultado deseado por lo que el estado de alarma se está revelando como una incomodidad inútil, máxime cuando en cada Comunidad Autónoma las medidas que se adoptan son diferentes y constantemente cambiantes lo que produce desconcierto e inseguridad jurídica entre la población.


Por otra parte, resulta extremadamente raro, y absolutamente incomprensible, que en el mes de marzo de 2020 se decretase un confinamiento total de la población en sus casas, cuando la incidencia acumulada el día 20 de marzo de 2020, cuatro días después de acordarse dicho confinamiento, era de 62 casos por cada cien mil habitante, mientras que a fecha 31 de diciembre de 2020, dos meses más tarde de decretarse el actual estado de alarma, la incidencia acumulada alcanzaba los 236 casos por cada cien mil habitantes, llegando a ser la citada tasa acumulada el día 18 de enero de 2021 la de 689 casos por cada cien mil habitantes.


Con estos datos surge la gran cuestión del por qué se decretó el confinamiento total de la población en marzo del año pasado, y no se hace ahora a pesar de haber sido solicitado por varios presidentes autonómicos y por varias autoridades científicas y médicas, máxime cuando un confinamiento breve, de un mes como máximo, acompañado de un incremento de la vacunación podría dar excelentes resultados en la batalla por salvar vidas, afectando muy poco a la economía pues ésta ya fue prácticamente destruida en el confinamiento de marzo a junio del año pasado, y sigue siendo dañada con las medidas restrictivas que imponen determinadas autonomías y que, como indican los datos de contagios, no están dando los resultados supuestamente deseados.


El confinamiento domiciliario es una medida drástica, molesta y que hace poca o ninguna gracia a los ciudadanos; es decir, es una medida impopular que evidentemente no quiere tomar el gobierno por las consecuencias políticas que la misma podría generarle en unas futuras elecciones por lo que ha desertado de su autoridad y de sus obligaciones traspasando el problema a unas Comunidades Autónomas que solo pueden tomar medidas dentro de los estrechos márgenes que marca el Real Decreto 926/202 de 25 de octubre, que en ningún caso comprende el confinamiento total en domicilio y, de hecho, ni siquiera pueden limitar la libre circulación de las personas fuera de los márgenes horarios establecidos en el Real Decreto y que va de las 23.00 a las 7.00 horas.


El actual estado de alarma, tan solo obedece a una operación de ilusionismo político con la que se pretende hacer creer a la población que se está haciendo algo por salvar vidas cuando realmente no se está haciendo. Algunos podrán argumentar que lo que se está intentando hacer es salvar vidas sin perjudicar demasiado la economía, pero lo cierto es que la economía ya resultó dañada gravemente en el confinamiento de marzo a junio pasado y, en el caso de algunos importantes sectores económicos, continúa siendo gravemente perjudicada con las limitaciones horarias y de aforos por lo que solo se puede concluir que, dada la situación real, el actual estado de alarma está resultando ser inútil… o que está ideado y gestionado por unos inútiles que, pretendiendo salvar vidas sin perjudicar a la economía, han conseguido destruir la economía sin salvar vidas.

martes, 18 de agosto de 2020

Comunicado de Don Carlos Javier de Borbón Parma por el X aniversario del fallecimiento de Don Carlos Hugo

 

 

Queridos Carlistas:

El 18 de agosto de 2020 se cumple el X aniversario del fallecimiento de mi querido e irrepetible Aitá, Carlos Hugo.

Mis hermanos y yo recordamos cada detalle de sus últimos meses en Barcelona, sufriendo “físicamente” por la enfermedad pero con una esperanza cristiana sincera y a la vez soñadora por el futuro.

Falleció en Barcelona como siempre quiso vivir, rodeado de su familia y de los carlistas. Su vida sin el compromiso carlista no es comprensible.

Desde el año 1957, año en el que acudió por primera vez al tradicional acto de Montejurra/Jurramendi, se enamoró y vinculó personalmente con la causa carlista y con la justicia social que implícitamente conlleva y que siempre defendió.

Asimismo, durante los largos años de lucha contra la Dictadura Franquista descubrió la pasión y la entrega absoluta del Pueblo Carlista para con su Dinastía Legítima y con las libertades.

Aita me transmitió su legado histórico y su compromiso político inculcándome la responsabilidad que nuestra Familia tiene con las Españas y en especial con el Pueblo Carlista. Mi padre, Carlos Hugo, hubiese sido un buen Rey para los españoles.

Por ello, soy muy consciente de mis deberes, y en este sentido he actuado desde el año 2010 acompañando al Pueblo Carlista y trabajando coordinadamente con él para seguir proponiendo alternativas a los desafíos que presenta actualmente nuestras Españas. Para cumplir este compromiso he recibido el apoyo y colaboración constante de mi hermano Jaime, de mis hermanas Margarita y Maria Carolina y de mis queridas tías María Teresa, Cecilia y María de las Nieves.

Este es el legado que transmitió nuestro padre y es mi compromiso personal con la colaboración inestimable y permanente de mis hermanos, el impulsarlo a la próxima generación, que encabezada por mi hijo el Príncipe Carlos Enrique deberá continuar el proyecto de libertades y justica social en todos los ámbitos posibles de actuación: España, Europa, Hispanoamérica y en general en todo lugar donde podamos contribuir con nuestros principios…



No quiero dejar pasar esta oportunidad sin recordar a nuestra querida tía María Teresa, fallecida en París el pasado mes de marzo, víctima de la COVID-19. Otro gran ejemplo para nuestra generación. Ejemplo de entrega absoluta por los otros y propuesta vital centrada en la búsqueda de soluciones justas y sociales para los pueblos.

Para todos vosotros, un fuerte abrazo, en la esperanza de que junto con mis hermanos podamos encontrarnos el próximo mes de noviembre en Tarragona en la Festividad de la Dinastía Legítima.

En La Haya, 18 de agosto de 2020





Carlos Javier de Borbón Parma

domingo, 31 de mayo de 2020

El virus de la derecha



Grupos de españoles han salido a las calles a reclamar libertad. Vox, el partido de extrema derecha, ha apostado por amplificar esas protestas. Pero el país no necesita proselitismos durante una crisis sanitaria.


En los últimos días España se zambulló, otra vez, en otro episodio de nacionalismo rabioso y torpe.

Este mes, decenas de vecinos salieron a las calles de Salamanca, un barrio acomodado de Madrid, a golpear cacerolas al grito de “libertad, libertad, libertad”. Otro grupo estacionó sus autos en una avenida obedeciendo a una convocatoria del partido de extrema derecha español, Vox, para reclamar la renuncia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su manejo de la pandemia. Casi en simultáneo, una piña de jóvenes recorrió la ciudad vistiendo camisetas pardas y con banderas de España reclamando que la patria es de quienes pelean por ella. El acto más pintoresco, sin embargo, ocurrió en Santander, una ciudad en el norte del país: un hombre recorrió las calles en el asiento trasero de un descapotable conducido por su chofer revoleando su bandera española al grito de “gobierno dimisión, gobierno dimisión”.

sábado, 16 de mayo de 2020

LA REBELIÓN DE LOS PIJOS


Autor: Joaquim Bosch

Imagen de la concentración del miércoles en la calle Núñez de Balboa. / Europa Press


Igual que el barrio de Salamanca no podía ser bombardeado, tampoco podían ser cuestionadas las prerrogativas de nuestras élites económicas. Ni en la dictadura, ni con posterioridad


Ser rico debe ser muy duro para la supervivencia. Y más cuando se reside en el barrio de Salamanca de Madrid, con un precio medio por vivienda de un millón de euros y unos niveles de renta que se encuentran entre los más elevados del país. ¿De qué sirve tener un montón de dinero si no puedes salir a gastarlo? ¿Cómo se atreven a decretar un estado de alarma que impide ir a exhibirse al club de campo? ¿Acaso la libertad de los elegidos no consiste en poder ignorar a las autoridades sanitarias? La protesta de la calle Núñez de Balboa está llena de contrastes y de historia.

jueves, 30 de abril de 2020

#OasisArgitu

Óscar Gómez Mera
El pasado día 10 de febrero, cuatro días después del desprendimiento del vertedero de Zaldibar, me grabaron una pequeña entrevista que se iba a emitir un par de horas después en Radio Euskadi. Querían conocer la opinión de un padre que lleva a la mayor de sus hijas al colegio San Lorenzo de Ermua, colegio que está enfrente del vertedero. Se había corrido la voz de que algunas madres y padres no íbamos a llevar ese día al colegio a nuestras hijas e hijos hasta conocer qué estaba pasando en el vertedero de Eitzaga.

Como he dicho, me grabaron una entrevista telefónica de apenas un par de minutos de duración para emitirla luego en diferido. Lo emitido apenas fueron 10 o 15 segundos. Justo ayer mismo, me vino a la memoria una de las preguntas que me hizo el entrevistador. Ante mi negativa a llevar a la mayor de mis hijas al colegio, me preguntó: Pero entonces, ¿vais a estar en casa encerrados? Mi respuesta fue: Pues sí, de momento prefiero que mi hija esté en casa unos días hasta que todo esto se aclare un poco. La pregunta me la formuló con cierta ironía. Como diciendo, venga chaval, no vas a sacar a tu hija a la calle porque hay un vertedero a pocos metros de tu casa ardiendo y desprendiendo un poco de humo, me parece una sobrada. Esta parte de la entrevista, la de no mandar a mi hija al colegio y estar con ella en casa, no fue emitida. Días después el Gobierno Vasco recomendó a las vecinas de los municipios aledaños al vertedero no abrir las ventanas, ni realizar actividades deportivas al aire libre.

viernes, 24 de abril de 2020

El Papa Francisco, la confirmación de un líder mundial


Autor: J.F.

S.S. Papa Francisco


Los momentos de crisis han sido siempre el banco de pruebas en el que se pone de manifiesto la verdadera naturaleza del ser humano: algunos, avariciosos, aprovechan la desgracia general en su propio beneficio; otros, consumidos por un narcisismo banal, interpretan y reinterpretan la situación según dicten los caprichos de su ego; los hay también que, poseídos por el temor, se lanzan a un sálvese quien pueda que ignora las necesidades ajenas; incluso encontramos ejemplos de verdugos en potencia que se lanzan sin piedad sobre el primer chivo expiatorio que provea la situación.

Sin embargo, bajo este maremágnum de respuestas negativas subyace todo un conjunto de pulsiones de cooperación protagonizadas por aquellos que se sobreponen al sufrimiento y que saben ver en el prójimo un hermano en la necesidad. Se trata siempre de corrientes de base que emergen por sí mismas de entre el magma social y que, por supuesto, también han hecho acto de presencia en el contexto de la pandemia del COVID-19. Técnicos que diseñan en tiempo récord ventiladores pulmonares para que sean fabricados sobre el terreno mediante una impresora 3D o vecinos que se ofrecen a hacer la compra a los ancianos que viven solos, son tan solo algunos ejemplos de este fenómeno, por lo demás, universal.

miércoles, 22 de abril de 2020

Y DESPUÉS DEL COVID 19...

¿Tras la crisis del Covid-19 volveremos a la normalidad anterior? ¿Las experiencias acumuladas y vividas serán solo un paréntesis? ¿o cuestionaremos el estatus anterior? 

Parece evidente que nada volverá a ser como antes, pero tampoco sabemos en que medida cambiará la sociedad. Se abre un amplio abanico de posibilidades, que se debatirá entre parchear al sistema capitalista y a la globalización, o introducir, al menos, correctivos que limiten el poder de las élites mundiales. Y en medio del debate, amplios sectores de las población, las capas más desfavorecidas volverán, como siempre,  a pagar el precio de la pandemia.




domingo, 19 de abril de 2020

La pandemia examina el federalismo alemán y el centralismo francés


Fuente: EL PAÍS

La prueba de estrés del virus retrata virtudes y defectos de las dos potencias europeas y sus sistemas. La gestión alemana destaca, de momento, por su eficiencia

El coronavirus es una prueba de estrés para países y sistemas políticos. También lo es para distintos modelos de organización estatal. Alemania y Francia, el país federal y el país centralizado por excelencia en la Unión Europea, han gestionado la crisis con resultados dispares: 3.868 muertes en Alemania y más de 18.000 en Francia, según el último recuento. La descentralización alemana, fundada en la cooperación entre los miembros de la federación, traslada el peso de las medidas sanitarias a los länder, que se ponen de acuerdo con el Gobierno federal para pactar las líneas generales de las restricciones y los centros de investigación científica se reparten por todo el país, que cuenta además con una amplia red de hospitales locales. La centralización francesa, que concentra el poder en París y en el presidente, ha permitido la toma de decisiones rápida, pero la omnipotencia del Estado puede haber elevado los costes de los errores y la imprevisión.

viernes, 10 de abril de 2020

Covid-19 y Globalización



Autor: Manuel Fernández de Sevilla

*Economista

La irrupción del coronavirus en el mundo ha constatado que al igual que la economía está globalizada, también lo está la salud de los humanos, y ha dejado en evidencia la falta de protocolos por las tibias recomendaciones que se han vertido desde las distintas instituciones públicas y organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y las instituciones locales sanitarias de los distintos estados, para hacer frente a la COVID 19.

Con los modelos matemáticos y programas estadísticos existentes, bastaba insertar los datos de una muestra real de contagiados para ver como el modelo estadístico proyectaba una curva de crecimiento exponencial de infectados; ¿era necesario que la OMS se tomara con verdadera parsimonia el tránsito de considerar pandemia lo que escasos días antes llamaba epidemia? Es evidente que han fallado todos los protocolos de contingencia y prevención, con las consiguientes víctimas mortales y las que están desgraciadamente por venir. Las meras recomendaciones que se transmitían desde la OMS a los países, da a entender la visión asistencial con la que se conforma este organismo, a nivel internacional, dejando libre voluntad de decisión a los gobiernos nacionales.

lunes, 6 de abril de 2020

EN RECLUSIÓN


Autor: Pedro Zabala

Un buen amigo, miembro también del Instituto Mounier y gran jurista me ha enviado sus reflexiones de reclusión. Coincido en sus apreciaciones. Y valoro muy positivamente el juicio que le merece el descontrol de las residencias de mayores, en los que se ceba el mayor número de contagios y de muertes por este coronavirus.

Dice, con razón, que no podemos decir que esta pandemia se deba ni a un castigo divino ni al neoliberalismo individualista. Sobre esto último, quisiera hacer una puntualización.

Efectivamente el paso del virus de una especie animal a la humana no se debe al sistema económico vigente. Pero su rápida propagación a todo el planeta, ¿no tiene que ver con el modo de vida que nos impone el neoliberalismo global?

jueves, 19 de marzo de 2020

CRISIS SANITARIA, CRISIS INSTITUCIOLNAL: CUANDO EL SISTEMA SE TAMBALEA


Autor: Josep M. Sabater

La sociedad española está padeciendo en estos momentos dos crisis que se solapan, de magnitudes desconocidas, desarrollo incierto y final imprevisible. La pandemia del coronavirus es, no cabe duda y como debe de ser, la preocupación fundamental: la salud y la supervivencia de nuestras familias y de nosotros mismos ha adquirido un valor fundamental. Protegernos y resistir es un reto personal y social, el resto de problemas pasa a un segundo plano.

En estos momentos, el civismo, la solidaridad y la responsabilidad son las conductas que nos deben de guiar a los ciudadanos. No se trata solo de nuestra salud personal, se trata de la salud colectiva: tendremos más posibilidades de sobrevivir si el contagio y la mortalidad se atajan. Hay que limitar la propagación del virus con medidas preventivas que todos debemos observar. Y facilitar una asistencia médica y hospitalaria digna a los enfermos más graves y evitar al máximo la mortalidad, potenciando un sistema sanitario organizado cientifícamente, dotado de medios y sin discriminación de clases. 

martes, 17 de marzo de 2020

ESTADO ASISTENCIAL O ESTADO SOCIAL ANTE LA CRISIS DEL COVID-19


Autor: Manuel Fernández de Sevilla

Ante la crisis del COVID - 19 CORONAVIRUS, los países de Europa del área continental como Italia, Francia o España, están promoviendo volcar todos los recursos públicos y privados bajo la gestión y dirección pública, al objeto de atender en primer lugar al problema social de salud pública, como asunto prioritario, dejando la economía en segundo lugar, ya que primero es la salud pública de los ciudadanos y no los intereses económicos. Esto es propio de los Estados Sociales que priman el interés y bienestar social por encima del interés económico, propio del Estado Asistencial.

Mientras que el Estado Social ante una crisis semejante toma las medidas para proteger a los ciudadanos, dando órdenes exhaustivas desde el gobierno, de obligado cumplimiento, donde todo el mundo debe obedecer porque está en juego la salud pública y se pone en riesgo la salud de los grupos más vulnerables como son las personas mayores; el Estado Asistencial como es el caso del modelo anglosajón, simplemente se permite dar algunas recomendaciones, dejando a las personas al libre albedrío, de forma fría, vulgar e irresponsable.

domingo, 15 de marzo de 2020

Comunicado de D. Carlos Javier de Borbón Parma a causa de la pandemia del COVID 19




Queridos Compatriotas y Carlistas en especial.


Hoy toda la Humanidad se halla amenazada por la pandemia.

Por ello, os pido que todos y cada uno sigamos siendo fieles a nuestro compromiso comunitario. Es en estos momentos en los que los Carlistas debemos dar ejemplo.

Esta situación inesperada nos obliga a la reflexión y al cambio de nuestra forma de vida, de nuestros hábitos. Reflexión a modo de examen de conciencia desde los valores básicos de convivencia, desde la plena convicción de que vamos a ganar esta batalla cumpliendo con nuestra responsabilidad individual y colectiva.

Hoy es la hora de la Responsabilidad, que es consustancial a nuestra dignidad como persona.

viernes, 13 de marzo de 2020

Estado de excepción material


Fuente: El Diario.es
Para una pandemia no hay ordenamiento jurídico nacional que pueda tener prevista una respuesta. Ni el español, ni ningún otro. Dentro del ordenamiento jurídico, sin embargo, hay que encontrar una respuesta. No hay ningún problema para el que no se pueda no tener una respuesta. Si no está definida expresamente, como es el caso, hay que encontrarla. El Estado es el instrumento del que se dota la sociedad para garantizar su propia supervivencia y su sistema político y su ordenamiento jurídico tiene que tener respuesta ante cualquier crisis, sea de la naturaleza que sea.
La respuesta en todo Estado democráticamente constituido únicamente puede venir del principio de legitimidad democrática, porque en dicho principio descansa "TODA la ordenación jurídico política" (STC 6/1981) de dicho Estado. La respuesta tendrá que contar con todo el asesoramiento científico del que se pueda disponer, pero la responsabilidad es de las autoridades democráticamente legitimadas mediante el derecho de sufragio.