Ecología

domingo, 18 de octubre de 2020

ILUSIONISMO POLÍTICO

 

· “El COVID-19 ha puesto al descubierto todas las carencias económicas, estratégicas y políticas de España”


· “No hay que reconstruir la vieja economía, sino construir desde perspectivas más productivas y competitivas, menos especulativas, para generar una riqueza real y sostenible”


Autor: Arturo Estébanez



Los espectáculos de magia, también llamados de ilusionismo, consisten básicamente en hacer parecer lo que no es y en ocultar la realidad al público mediante diversas distracciones y apariencias que mantienen su atención en la puesta en escena apartándola de lo verdaderamente importante que es el truco que se mantiene oculto. Pues bien, de unos meses a esta parte, el gobierno de coalición PSOE-PODEMOS parece haber convertido todo el país en un enorme escenario teatral en el que desarrolla un gran espectáculo de magia que sería digno del gran Houdini si no fuera por su ínfima calidad.


No, no nos estamos refiriendo a las estadísticas, que más parecen una práctica cabalística y numerológica de las víctimas mortales de la pandemia, cuyo número real aun se desconoce, ni a las imperativas manifestaciones de algunos ministros o expertos científicos muy vitoreados que son contradichas por unas no menos imperativas manifestaciones posteriores del mismo vitoreado experto científico o ministro en virtud de las cuales el uso de mascarillas pasa de ser desaconsejable a ser obligatorio. Nos estamos refiriendo al llamado "Plan de Recuperación" que prevé el empleo de 140.000 millones de euros procedentes de unas "ayudas europeas" y que realmente roza el truco más burdo que jamás haya existido en el mundo mágico de las finanzas.


El gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez, parece no haberse dado cuenta de que la epidemia del COVID-19 ha puesto al descubierto todas las carencias económicas, estratégicas y políticas de nuestro país, aspirando simplemente a reconstruir lo que se ha hundido y que ha demostrado clara y sobradamente que no sirve.


La economía española, que en los últimos cuarenta años se ha construido exclusivamente en base al sector servicios, al turismo, al autoconsumo, a la construcción y en complacer a nuestros "amigos y aliados" europeos se ha hundido por completo, no teniendo mayor aspiración el señor presidente del Gobierno que la de paliar el caos social que la crisis económica va a generar con ayudas sociales, y en reconstruir lo que ya se ha demostrado que es un fracaso y una debilidad, es decir, en volver a la economía monosectorial del turismo, del sector servicios y del ladrillo.


Para empezar el presidente del Gobierno no está diciendo a los españoles que casi la mitad de esas ayudas europeas de ciento cuarenta mil millones es un préstamo a bajo interés que habrá que devolver con lo que la deuda pública va a aumentar exponencialmente situándose por encima del cien por cien del PIB lastrando por décadas la economía del país. Si ésta situación económica que alegremente se plantea, en la que lo que se debe va a superar la totalidad de lo que se ingresa o produce, se diera en cualquier empresa o ciudadano particular se llamaría simplemente quiebra. Una quiebra que solo puede beneficiar a los acreedores quienes tal vez están dispuestos a prestar para condicionar, dominar o quedarse con algo que les interese a un buen precio.


Pedro Sánchez se ha llenado la boca con un llamado "Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economia españoa" que es el mayor truco de ilusionismo económico y político desde los "Bonos Mefo" (1). Si se lee con ligera atención el mencionado plan de tan rimbombante nombre, ya se ve a simple vista que se habla mucho de invertir en tecnología y ecologismo, a la vez que pretende recuperar el turismo y combatir las diferencias de género y la despoblación, pero de crear tejido industrial, científico y tecnológico o favorecer el sector agropecuario, es decir, de crear una economía productiva y competitiva no se dice nada.


Parece ser que se pretende invertir en tecnología para que las PYMES (pequeñas y medianas empresas) se modernicen y para que nuestros escolares puedan disfrutar de los medios técnicos precisos para asistir a clase desde sus domicilios. Ahora bien, ¿es consciente Pedro Sánchez de cuantas PYMES van a cerrar definitivamente a causa de la epidemia? Mucho me temo que más que hablar de modernización tecnológica e informática de las PYMES, debería hablar de la creación o favorecimiento de la creación de PYMES, porque con las que van a quedar es de temer que con unas pocas centenas de ordenadores bastaran paran modernizarlas tecnológicamente y, atendiendo al futuro de nuestros actuales escolares, es muy posible que, de llevarse a término el "Plan" del presidente, proporcione en unas décadas una nueva generación perfectamente formada que tendrá que emigrar al no encontrar en su propio país una economía productiva que genere un mercado laboral en el que puedan integrarse.


Otro aspecto del "Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia…" es su insistencia en lo ecológico, sin duda alguna por imposición de nuestros "aliados y amigos" europeos. Efectivamente, y sin ningún género de duda, nuestro planeta se enfrenta a un reto ecológico que ha de afrontarse globalmente en la lucha contra la contaminación que produce el recalentamiento del planeta. Ahora bien ¿Que es realmente la contaminación? Si por contaminación entendemos todo aquel proceso, por insignificante que sea, de alteración o modificación de la naturaleza, no podemos negar que un acto de contaminación es tanto aquel que procede de un pionero que corta cuatro árboles para hacerse una cabaña en medio de un frondoso bosque de Norteamérica, a finales del Siglo XVIII, como el ingente consumo de energía y el constante vertido de residuos de la industria en cualquier parte del mundo de hoy. Pues bien, en base a este concepto de contaminación, es muy posible que el señor Pedro Sánchez y sus socios de gobierno ignoren que están muy próximos a tener una economía plenamente verde y ecológica por la total desaparición de la gran industria pesada y media de nuestro país, siendo prueba de esto el cierre de la planta de Nissan en Barcelona y el más que probable cierre de Alcoa, una de las pocas plantas de procesamiento de aluminio que hay en España.


Este "Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia…" viene acompañado de un paquete de ayudas económicas para los sectores de población más afectados por la crisis originada por el COVID-19, que parece resucitar las políticas pietistas hacia el Tercer Mundo de los años setenta del siglo pasado. El Gobierno PSOE-PODEMOS aspira a dedicar buena parte de los fondos europeos que va a recibir en ayudas a fondo perdido, en forma de rentas o salarios de integración para todos aquellos que se encuentren en situación de exclusión social o próximos a la misma, lo que demuestra que el gobierno no es o no quiere ser consciente de la magnitud de la crisis a la que se enfrenta. Todo estado debe tener un amplio y sólido sistema de previsión social que cubran las necesidades básicas de la población como son la salud, la educación, etc. y además de eso debe tener un programa de ayudas sociales para que, los que se encuentran en situación de exclusión social o próximos a ella, puedan vivir y salir de tal situación. Ahora bien, estos programa de ayudas, en primer lugar, son programas que pueden prolongarse más o menos en el tiempo, pero que se limitan hasta el momento a que la persona o personas objeto de los mismos salen de la situación de penuria económica y se reintegran firmemente en el mercado laboral, es decir, no son indefinidos y, en segundo lugar, estos programas están destinados a unos colectivos concretos de la población que forman un porcentaje pequeño de la misma. Ahora bien, la situación económica que puede darse dentro de unos meses en la sociedad española es la que el número de personas que, al perder su empleo en un momento de hundimiento total de sectores que han sido vitales para la creación de puestos de trabajo en nuestro país en las últimas décadas, tales como el turismo, la hostelería y el sector servicios, se encuentren al borde de caer en la exclusión social constituyan un porcentaje tan elevado que, simplemente, sea inasumible para cualquier programa de ayudas sociales y ese porcentaje termine aumentando progresivamente de forma geométrica.


El gobierno que preside Pedro Sánchez parece no darse cuenta que no hay que reconstruir la vieja economía española prácticamente mono-sectorial, que ha demostrado ser un fracaso, sino construir, partiendo prácticamente de cero, toda la economía desde nuevas perspectivas más productivas, más competitivas con el exterior y menos especulativas, construir una economía que genere una riqueza real y sostenible y que se pueda legar a las generaciones futuras, porque la situación económica y social que posiblemente afrontemos dentro de unos meses puede llegar a ser muy similar a la existente en la España de postguerra, situación que tal vez agrade al gobierno PSOE-Unidas Podemos porque, la guerra y la postguerra, parecen ser sus periodos históricos favoritos.









(1) Los “Bonos Mefo” fueron ideados por el entonces presidente del Reichsbank Hjalmar Schacht y consistieron en la financiación del Estado Alemán mediante letras de cambio, lo que permitió encubrir el endeudamiento generado por el gasto público del programa de obras públicas y de rearme iniciado por el Tercer Reich.